América latina y el Caribe es una de las regiones con mayor desigualdad en el mundo. No sólo es esta desigualdad alta, pero es incluso excesiva para el nivel de desarrollo de la región, lo que indica un tipo de latina excepcionalismo Estadounidense. Por otra parte, la desigualdad en la región no es nueva, con sus orígenes se remontan a la época colonial. A pesar de los muchos avances logrados en diferentes económico y los indicadores de desarrollo social en las últimas décadas, el promedio de niveles de desigualdad en la región no han cambiado sustancialmente o de forma sostenible. Más allá de los matices específicos de cada país, continúan siendo un rasgo característico de las sociedades latinoamericanas y Caribeñas. El Informe sobre Desarrollo Económico 2022 (ROJO 2022) afirma que la alta desigualdad en la región tiene raíces muy profundas, de conducción de su persistencia a lo largo del tiempo. Como resultado de esta inercia, que el que más y el que menos ricos o favorecidos los individuos y las familias se ha mantenido constante a lo largo del tiempo. ROJO 2022 documentos y explica la evolución de la movilidad intergeneracional en la región, la evaluación de las múltiples dimensiones que determinan los niveles de bienestar de los padres y de los niños.
El informe adopta una perspectiva a largo plazo y cubre las cohortes nacidas durante todo el siglo 20 y principios del siglo 21. El análisis de lo educativo, laboral, de ingresos, la salud, la riqueza y la movilidad produce nuevos hallazgos. Por otra parte, el informe revela nuevas evidencias de que los vínculos intergeneracionales en la región pueden ir más allá de las dos sucesivas generaciones de padres e hijos, que se extiende más atrás en el tiempo.